Nos cuenta el profesor Ildefonso Méndez, tras un concienzudo análisis, que los resultados de las pruebas PISA se correlacionan bastante mejor con la escala de valores de los padres de los alumnos que con el poder adquisitivo de las familias.
Dentro de esa escala de valores señala unos valores positivos (perseverancia, capacidad de ahorro, responsabilidad, independencia e imaginación), que contrastan con otros valores familiares que, según su estudio, afectan negativamente a los resultados de los alumnos. Esos factores negativos serían la fe religiosa, la obediencia y la generosidad.
La polémica está servida, especialmente por situar a la religiosidad y a la generosidad como aspectos negativos. En este post yo me voy a centrar en la religiosidad, que quizás pueda ser el factor más controvertido, como bien muestra la reacción del público cuando el profesor estaba presentando sus resultados.
Como indica el profesor, la correlación NO asegura que haya una explicación causal. Quien sepa estadística sabe perfectamente que una correlación también puede deberse a que dos variables independientes entre sí estén relacionadas mediante alguna otra variable. Yo me inclino a pensar que ese es el caso. No creo que el problema esté en la religiosidad en sí, sino en los hábitos sociales que a su vez se reflejan en el tipo de religiosidad. Comparemos por ejemplo el caso de países con religión mayoritariamente protestante de influencia calvinista, cuya sociedad históricamente ha cultivado su religión mediante el trabajo diario porque creían que el éxito económico agradaba a Dios. Por el contrario, en la sociedad española es frecuente encontrar a gente que, en lugar de luchar por el trabajo diario bien hecho, aspira a dar un "pelotazo" o a que le toque la lotería de Navidad. Esa actitud traducida a la religiosidad es la misma que la costumbre de poner una vela a un santo o de hacer una promesa religiosa a cambio de aprobar un examen o de conseguir un favor de la providencia; al igual que se asemeja a la costumbre de desear "suerte" ante un examen en lugar de desear que se haya estudiado lo suficiente como para merecerse una buena nota. Todo eso a pesar de que la Biblia esté llena de citas y parábolas que insisten en el trabajo y de que la sociedad española históricamente haya estado muy identificada con el cristianismo.
En resumen, lo que quiero decir con todo ésto, es que pienso se trata más bien de un problema de la cultura del pelotazo y no de un problema de religión o de fe religiosa.
Seguramente habrá muchos que, tras ver el vídeo de Ildefonso Méndez, podrían establecer sin más análisis una relación causa-efecto entre la religión y los malos resultados en los informes PISA, lo que les llevaría a pontificar contra la presencia de la religión en las aulas y contra determinados modelos de educación. Pues bien, también he hecho mi análisis pensando en ellos, y no quisiera terminar sin recordar que uno de los resultados más llamativos del último informe PISA fue que los niños de los centros concertados (mayoritariamente de inspiración religiosa) obtuvieron mejores resultados (ver noticia). Sirva ese dato para introducir un nuevo elemento de análisis a la exposición que el profesor Ildefonso Méndez hizo sobre la importancia de los valores de la sociedad en los resultados de las pruebas PISA.
Enlace al tema en el foro de debate del MOOC: https://preguntas.mooc.educalab.es/preguntas_pisa_timss/pregunta/3175/fe-religiosa-influye-negativamente-en-los-resultados-pisa/
Un saludos a todos.
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